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Daniel Ortega ha escalado su campaña de censura en línea contra la prensa independiente en Nicaragua al bloquear los dominios “.ni” de varios medios. Esta medida afecta a plataformas como 100% Noticias y La Prensa, fundamentales en la difusión de información verificada sobre la crisis sociopolítica del país.
Este bloqueo se suma a una serie de restricciones que han afectado el acceso a información desde el extranjero. En nuestro informe 2023-2024 sobre Nicaragua, desde ProBox analizamos cómo este régimen ha restringido el acceso a múltiples sitios web estatales, impidiendo que nicaragüenses en el exilio puedan consultar información pública clave.
Los bloqueos a páginas web no son algo nuevo para el régimen de Ortega-Murillo. Desde junio de 2022, portales oficiales de entidades de Gobierno, como el portal del Banco Central de Nicaragua (BCN) y el la página web del Ministerio de Hacienda, han sido inaccesibles para los usuarios que se encuentran fuera del país, limitando el derecho a la información de la diáspora y de analistas internacionales.
Además, en nuestro informe elevamos la denuncia sobre el aumento en el uso de leyes represivas para criminalizar la actividad digital. La Ley Especial de Ciberdelitos, aprobada en 2020, ha sido utilizada para perseguir a periodistas y ciudadanos por publicaciones en redes sociales, imponiendo penas de prisión bajo acusaciones de “difusión de noticias falsas” o “incitación al odio”. Con estas tácticas, el régimen de Ortega no solo sofoca la prensa independiente, sino que también intenta controlar el discurso en el entorno digital.
Restricciones a la libertad de expresión en Nicaragua
Nicaragua ha experimentado un deterioro significativo en la libertad de prensa en los últimos años. Informes de organizaciones como Freedom House han documentado cómo el país ha pasado de ser considerado “parcialmente libre” a estar clasificado como “no libre” en términos de acceso a la información, derechos civiles y digitales.
La represión contra periodistas, el cierre de medios de comunicación independientes y la criminalización de la disidencia ha sido una de las principales estrategias del régimen de Ortega para silenciar voces críticas.
Además, informes de Human Rights Watch y Amnistía Internacional han señalado violaciones continuas de derechos humanos, incluyendo restricciones a la libertad de expresión, persecución de opositores políticos, organizaciones de la sociedad civil, entidades religiosas, entre otros. Obligando a la mayoría de los periodistas independientes a operar desde el exilio.
Desde 2018, más de 200 periodistas han sido forzados a abandonar Nicaragua debido a la persecución estatal. Esta diáspora ha cambiado la dinámica del periodismo en el país, ya que gran parte de los medios independientes que operaban con dominios “.ni”, para identificarse como nicaragüenses, ahora dependen de plataformas externas para continuar informando.
Sin embargo, la ausencia de reporteros en el terreno ha dejado grandes zonas grises informativas. Así lo revela un informe de junio a septiembre de 2024 realizado por la Fundación por la Libertad y Expresión y Democracia (FLED), en el que sus hallazgos indican que en el 53% del país la censura y los medios oficialistas acaparan todo el espacio informativo, contabilizando 9 departamentos del país sin práctica de periodismo independiente.
A la par de esta asfixia a la libertad de expresión en Nicaragua, se ha identificado que medios estatales y aliados al régimen gestionan talleres de formación a periodistas a través de programas internacionales, como los impulsados por RT (Russia Today), un canal financiado por el gobierno ruso. Según nuestra investigación junto a Expediente Público, esta estrategia forma parte de un plan más amplio para reforzar el control informativo del régimen y llenar el vacío dejado por la prensa independiente con discursos alineados a sus intereses.
Un nuevo patrón de censura digital
Históricamente, aunque el régimen nicaragüense aplicaba medidas restrictivas contra los medios independientes, el bloqueo de sitios web con el dominio “.ni” no era una práctica común. Anteriormente, los medios podían operar sus páginas con este dominio sin enfrentar restricciones técnicas. Sin embargo, esta nueva táctica representa una escalada en la censura en línea, impidiendo el acceso desde Nicaragua a sus portales, medida ejecutada directamente desde el control estatal.
Según denuncias de los propios medios afectados, la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), encargada de la administración de los dominios “.ni”, ejecutó el bloqueo bajo órdenes del régimen, restringiendo el acceso a sus portales web.
Como respuesta, estas plataformas han migrado a nuevos dominios para continuar con su labor informativa. 100% Noticias, por ejemplo, ahora opera desde www.100noticias.tv, mientras que La Prensa ha optado por www.laprensani.com.
En el caso de Onda Local, el bloqueo de su dominio “.ni” no es reciente; fue una de las primeras plataformas afectadas por esta estrategia de censura y ha recurrido a otros mecanismos para garantizar el acceso a sus contenidos.
Expertos en derechos digitales subrayan que este tipo de medidas recuerdan las tomadas por otros regímenes autoritarios en países como Myanmar, Siria, Rusia e Irak, donde el control sobre los dominios web es utilizado como una herramienta para silenciar la disidencia”.
Mientras tanto, la prensa independiente nicaragüense continúa resistiendo desde el exilio y mediante nuevas estrategias tecnológicas para eludir la censura impuesta por Ortega-Murillo.