Un informe de Gobierno y Análisis Político AC (Gapac) documenta el despliegue de una estrategia internacional sostenida de sharp power por parte del régimen cubano. El análisis identifica la circulación reiterada de tres narrativas que atraviesan foros multilaterales, declaraciones oficiales y campañas de solidaridad, y que van desde un mensaje abiertamente antiimperialista, centrado en la denuncia de las políticas de Estados Unidos, hasta la construcción de una imagen de Cuba como actor solidario y moralmente legitimado en el escenario internacional.
El cruce entre el informe de GAPAC y el monitoreo de ProBox revela un patrón de coherencia narrativa sostenida: los mismos temas que el régimen cubano impulsa de forma sistemática en el plano internacional reaparecen, de manera reiterada, en el ecosistema digital local y regional.
A través de la activación sistemática de tendencias y hashtags, el régimen impulsa estas líneas discursivas de forma constante, construyendo en el plano digital una apariencia de consenso que acompaña y amplifica su ofensiva internacional.
Una narrativa que no es espontánea
El Monitoreo Global sobre Sharp Power Cubano, elaborado por GAPAC, identifica un patrón persistente de respaldo político, diplomático y social al régimen cubano entre julio y noviembre de 2025. No se trata —advierte el informe— de expresiones aisladas de solidaridad, sino de una estrategia multicanal, coherente y sincronizada, que articula gobiernos, organismos multilaterales, movimientos sociales, sindicatos, universidades y redes culturales.
Ese despliegue internacional se organiza alrededor de tres narrativas dominantes:
- La condena de forma coordinada al embargo estadounidense,
- La exigencia de retirar a Cuba de la lista de Estados Patrocinadores del Terrorismo (SST),
- La reivindicación de la cooperación cubana en salud, educación y ciencia como prueba de su rol “solidario” en el mundo.
El informe muestra cómo estas narrativas se amplifican en momentos estratégicos: votaciones en la ONU, cumbres regionales como la CELAC–UE o emergencias humanitarias como el paso del huracán Melissa.
El otro frente: fabricar tendencias desde dentro
El cruce con el monitoreo de Probox de tendencias en X revela que esas mismas narrativas no solo se empujan hacia afuera, sino que también son reforzadas desde el ecosistema digital interno, mediante campañas coordinadas de posicionamiento de hashtags.
Entre marzo y diciembre de 2025, ProBox registró 16 etiquetas que fueron impulsadas como tendencias por parte del régimen cubano y que replican casi de forma literal los ejes identificados por GAPAC.
1. El bloqueo como explicación total
La narrativa del embargo aparece como la más persistente y mejor sincronizada. Hashtags como #TumbaElBloqueo se activan de manera recurrente a lo largo del año, con picos significativos en fechas políticamente sensibles.
Solo en octubre de 2025 (mes de la votación en la Asamblea General de la ONU) #TumbaElBloqueo alcanzó más de 28.500 menciones, convirtiéndose en una de las mayores movilizaciones digitales del periodo. La etiqueta reaparece en abril, mayo, septiembre y diciembre, reforzando la idea de que se trata incluso de una campaña sostenida, no coyuntural.
Esta insistencia digital acompaña el uso intensivo de foros multilaterales documentado por GAPAC, donde el bloqueo es presentado como la causa principal —y casi exclusiva— de la crisis económica y social de la isla, desplazando cualquier debate sobre responsabilidades internas.
Esta narrativa se produjo en 2025 en foros multilaterales y regionales analizados por GAPAC, como la Asamblea General de las Naciones Unidas, donde se volvió a aprobar una resolución contra el bloqueo con amplio respaldo internacional; la Cumbre CELAC–Unión Europea celebrada en Colombia, que incorporó el reclamo en su declaración conjunta; y encuentros regionales de solidaridad, como el IX Encuentro Continental de Solidaridad con Cuba realizado en Ciudad de México, que reforzó la coordinación política y comunicacional en apoyo a La Habana.
2. Cuba como víctima del “imperio”
El segundo eje —la victimización frente a Estados Unidos y sus aliados— tiene un correlato directo y cuantificable en X, donde el régimen cubano impulsa campañas de confrontación discursiva que personalizan el conflicto geopolítico en figuras específicas del poder estadounidense.
El monitoreo de GAPAC identificó que esta narrativa de confrontación se apoya en un uso sistemático de discursos oficiales y foros multilaterales para presentar el bloqueo como una agresión deliberada del “imperio” contra Cuba.
En espacios como la Asamblea General de la ONU y cumbres regionales, el régimen cubano insistió en caracterizar la crisis interna como el resultado de una política hostil sostenida por Estados Unidos y sus aliados, desplazando el foco desde las sanciones como instrumento hacia una narrativa de persecución política y castigo geopolítico.
Entre septiembre y diciembre de 2025, el monitoreo de ProBox identificó un patrón de amplificación transnacional y sincronizada de etiquetas entre el oficialismo cubano y venezolano, lo que evidencia una alineación narrativa sostenida frente a un adversario común. En ese período se activaron, de forma concurrente y con origen en Venezuela y replicación en Cuba, tendencias en español e inglés dirigidas contra Donald Trump —como #Trumpliestheworld (6.351 tuits), #ElMundoRepudiaATrump (5.316) e #ImperioCharlero (1.933)— y contra el senador Marco Rubio —#MarcoFakeRubio (3.247), #ElNarcoEsRubio (6.118) y #FueraNarcoRubioDelCaribe (6.418)— en un contexto marcado por el despliegue de buques de la administración Trump en el Caribe y las denuncias de narcotráfico contra el régimen de Nicolás Maduro, que culminaron con su captura el 3 de enero de 2026.
Y aunque la inclusión de Cuba en la lista de Estados Patrocinadores del Terrorismo (una de las narrativas dominantes identificadas por Gapac) no siempre es mencionada de forma explícita en estas etiquetas, el encuadre narrativo sí es consistente con las declaraciones oficiales y resoluciones multilaterales: Cuba no aparece como un Estado sancionado por conductas específicas, sino como víctima de una persecución política y financiera, atribuida a decisiones unilaterales de Washington y a actores individuales presentados como responsables directos del “castigo” internacional.
3. Salud, educación y cultura: el blindaje reputacional
El tercer eje, la construcción de la cooperación cubana como capital moral (especialmente en las áreas de salud), se despliega de manera sostenida en el ecosistema digital, donde el régimen impulsa etiquetas que asocian a Cuba con valores humanitarios, científicos, educativos y culturales.
El monitoreo de ProBox registra una activación recurrente de hashtags como #LaHabanaEsSalud (1.000 tuits, 25 de septiembre), #HeroesDeLaSalud (1.000 tuits, 27 de marzo), #CubaEduca (2.698 tuits el 1 de septiembre; 1.000 el 5 de octubre; 4.507 el 22 de diciembre) y #CubaEsCultura (1.312 tuits el 18 de octubre; 1.326 el 21 de diciembre), lo que evidencia una estrategia de posicionamiento sostenido y no episódico.
El caso de #CubaPorLaVida constituye uno de los ejemplos más claros de este blindaje reputacional. La etiqueta alcanzó más de 13.800 menciones el 29 de marzo de 2025, impulsada por mensajes que recuperan hitos históricos de la cooperación médica cubana, como la atención a más de 20 mil niños afectados por el desastre de Chernóbil.
En este marco, GAPAC también detectó una activación de la solidaridad hacia Cuba, utilizada como recurso narrativo ante crisis internas. El impacto del huracán Melissa catalizó una amplia campaña de apoyo internacional —especialmente desde Europa y países aliados— que fue amplificada digitalmente como evidencia de respaldo externo al régimen.
Donaciones de organizaciones españolas como el Movimiento Estatal de Solidaridad con Cuba (MESC), MediCuba España y Sodepaz, así como la cooperación energética de Vietnam bajo el marco Sur–Sur, fueron integrados al discurso oficial para reforzar el blindaje reputacional de Cuba en un contexto de vulnerabilidad interna.
Este tipo de relatos no solo refuerza la legitimidad simbólica de la Revolución, sino que funciona como un recurso narrativo para neutralizar críticas contemporáneas relacionadas con derechos humanos, condiciones laborales de las misiones médicas o instrumentalización política de la ayuda sanitaria.
Un mismo relato, en distintos escenarios
El cruce entre el informe de GAPAC y el monitoreo de ProBox revela un patrón de coherencia narrativa sostenida: los mismos temas que el régimen cubano impulsa de forma sistemática en el plano internacional reaparecen, de manera reiterada, en el ecosistema digital local y regional.
Las votaciones anuales en la ONU, las declaraciones surgidas de cumbres regionales como la CELAC–Unión Europea, los encuentros continentales de solidaridad realizados en países como México y las coyunturas humanitarias asociadas a desastres naturales forman parte de un repertorio estable de argumentos que este gobierno activa en campañas digitales que funcionan como mecanismos de refuerzo permanente de esos marcos discursivos.
Tendencias como #TumbaElBloqueo, #SiempreAntimperialista o #CubaNoEstaSola, se activan en distintos momentos y contextos, pero siempre alineadas con las mismas narrativas identificadas por GAPAC en foros multilaterales y campañas de solidaridad internacional. En conjunto, el caso cubano revela una forma de sharp power que opera en doble vía: legitimación internacional a través de diplomacia simbólica y alianzas políticas, y blindaje interno mediante la fabricación sostenida de aparente consenso (o propaganda, mejor dicho) en redes sociales sobre las causas de la crisis en la isla.
Este engranaje narrativo no opera en el vacío; la amplificación coordinada de estos marcos discursivos convive con un sistema de represión informativa que limita de forma constante la circulación de voces críticas, bloquea medios independientes, criminaliza el disenso en línea y utiliza la vigilancia digital como mecanismo de disciplinamiento social. La “coherencia” del relato oficial, por tanto, no solo se sostiene por su repetición y alineación internacional, sino también por la supresión activa de narrativas alternativas dentro y fuera de la isla.
Ver todas las publicaciones